Rezando con los refugiados en Nairobi
01 diciembre 2012

El P. Terry Charlton S.J., segundo por la derecha, asistente del Provincial de la Provincia Jesuita de África del Este se une a estudiantes y otras personas en la celebración después de presidir la misa para los estudiantes. (Joseph Waweru /Servicio Jesuita a Refugiados)
Nairobi 1 de diciembre de 2012 - Los refugiados urbanos en Nairobi viven en los márgenes de la sociedad, al no estar legalmente autorizados a trabajar, y deben luchar por sobrevivir en la esta superpoblada ciudad. Tras haber huido de la violencia, la inestabilidad política y la sequía, los refugiados terminan viviendo en zonas económicamente deprimidas, desesperados por encontrar un lugar al que llamar hogar, buscando algo de hospitalidad en un país desconocido.

A pesar de estos desafíos, muchas familias de refugiados siguen soñando con una educación para sus hijos. El programa de educación del Servicio Jesuita a Refugiados en Nairobi está ayudando a hacer realidad este sueño a más de 200 niños cada año.

El JRS organizó una jornada especial de oración por los 15 estudiantes que estaban haciendo sus pruebas finales de secundaria en noviembre. Los buenos resultados del examen otorgan a los estudiantes el Certificado de Educación de Kenia, un importante paso hacia un futuro mejor y hacia la consecución de sus metas. Este grupo es el primero del programa de educación del JRS. Los estudiantes comenzaron su educación secundaria en 2009 y han recibido del JRS ayuda para costear las tasas escolares, los uniformes y los libros.

Joven y entusiasmada por ir a la escuela de secundaria, recuerdo vívidamente el día del programa de orientación cuando se preparaba al grupo durante su primer día de escuela. A las niñas y los niños les preocupaba no poder hacer frente a las presiones de la educación secundaria y los primeros años de la edad adulta.

En cuatro años los estudiantes nos han enorgullecido con su entusiasmo sin límites, su dedicación y duro trabajo. La oración continua, la orientación, el apoyo y acompañamiento tanto del personal del JRS como de sus padres han ayudado a estos jóvenes a desarrollar todo su potencial.

El día de la oración todos los asistentes se sentían muy felices. Un grupo de más de 45 estudiantes más jóvenes vio como sus compañeros encendían velas de esperanza para celebrar su viaje educativo y orar por el éxito del examen. Los padres y el personal del JRS se unieron a los estudiantes para cortar el pastel de celebración en el que se inscribieron las palabras del Salmo 23: "El Señor es mi pastor, nada me falta".

En medio de la alegría del día, un estudiante pronunció estas palabras inspiradoras: "El JRS es algo más que un patrocinador para nosotros. Hemos recibido el mejor trato, nos ha ayudado a cambiar nuestras vidas y a forjar nuestra autoestima".

Reflexiones para la oración
El celebrante principal de la jornada, el P. Terry Charlton SJ, nos recordó la importancia de seguir la voluntad de Dios. Alentó a los estudiantes a ser valientes y hacer crecer las alas que les ayuden a volar a alturas aún mayores.

Como parte de la ofrenda, los estudiantes fueron en procesión hasta el altar acompañados por sus padres o tutores, sosteniendo una vela encendida como símbolo de la presencia de la luz de Dios en el camino de su vida. Cada padre colocó sus manos sobre la cabeza de su hijo y se inclinó devotamente pidiendo que la ayuda de Dios les acompañara.

Después de la oración, se plantaron las 15 velas en la arena, simbolizando las raíces profundas de la fe y el amor de Dios por sus hijos.

Una madre me explicó lo que significó la ayuda del JRS a su familia: "Fue difícil para nosotros como padres saber cómo nuestros hijos podrían entrar en las escuelas de secundaria en Kenia. Pero gracias al programa de becas, hemos podido centrarnos en nuestros medios de subsistencia familiares, mientras que el JRS se ha involucrado en planificar los estudios y ver cómo avanzan nuestros hijos. Damos gracias al Señor por traer al JRS para ayudarnos".

Por Virgina Mumo, Coordinadora de Educación del JRS en Nairobi


Lectura sugerida para la Oración
Efesios 3: 14-21

Por eso doblo mis rodillas delante del Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra. Que él se digne fortificarlos por medio de su Espíritu, con forme a la riqueza de su gloria, para que crezca en ustedes el hombre interior. Que Cristo habite en sus corazones por la fe, y sean arraigados y edificados en el amor. Así podrán comprender, con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, en una palabra, ustedes podrán conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de Dios.

¡A aquel que es capaz de hacer infinitamente más de lo que podemos pedir o pensar, por el poder que obra en nosotros, a él sea la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús, por todas las generaciones y para siempre! Amén.