Quiénes son los refugiados
Convención de la ONU sobre los Refugiados de 1951
Hay muchas definiciones de refugiado, que van desde las más restrictivas a las más inclusivas. Tras la Segunda Guerra Mundial, los estados miembros de la ONU redactaron la que se conoce como la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados. Originalmente se aplicaba a los desplazados en Europa antes de 1951. En 1967, un protocolo de la Convención eliminó las restricciones temporales y geográficas.

La Convención define al refugiado como una persona que
Tiene un temor bien fundado de persecución debido a su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social específico, u opinión política, que está fuera de su país de nacionalidad y del cual no puede – o cree que no puede - obtener protección.

Otras definiciones de refugiado
Si bien la definición anterior se refiere sólo a los particulares que temen la persecución, organizaciones regionales tanto en África (Unión Africana, 1969) como en América Latina (Organización de Estados Americanos, 1984) han desarrollado definiciones más amplias, que incluyen los desplazamientos masivos que ocurren como resultado del hundimiento social y económico resultante de un contexto de conflicto.

Desplazados internos
Los desplazados internos son "personas o grupos de personas que se han visto forzadas u obligadas a huir o abandonar sus hogares o lugares habituales de residencia, en particular como resultado de (o para evitar) los efectos de un conflicto armado, situaciones de violencia generalizada, violaciones de los derechos humanos o desastres ya sean naturales o provocados por el hombre, y que no han cruzado una frontera estatal reconocida." (Principios Rectores sobre Desplazamiento Interno, Introducción, párrafo 2).

La mayoría de los desplazados forzosos en el mundo lo son dentro de sus países de origen. Casi 12 de los 26 millones de personas desplazadas internas están en África, concretamente en República Centroafricana, Chad, República Democrática del Congo y Sudán.

Definición del JRS
Al decidir con quién trabajar, el JRS siente que el alcance de las convenciones internacionales existentes es demasiado restrictivo. Por lo tanto aplica la expresión 'refugiado de facto' a todas las "personas perseguidas por su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social específico, u opinión política"; a "las víctimas de conflictos armados, de políticas económicas erróneas o de desastres naturales"; y por "razones humanitarias", a los desplazados internos, es decir, a los civiles que se han visto "expulsados por la fuerza de sus hogares por el mismo tipo de violencia sufrido por los refugiados, pero que no han cruzado las fronteras nacionales."

Solicitantes de asilo
Un solicitante de asilo es una persona que ha pedido protección pero cuya solicitud aún no ha sido evaluada. Si la demanda del solicitante ha sido aprobada, ya es un refugiado reconocido, lo que le otorga ciertos derechos y obligaciones de acuerdo con la legislación del país receptor.

La determinación práctica de si una persona es un refugiado queda en manos de ciertas agencias gubernamentales dentro del país de acogida o de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR). El porcentaje de solicitudes de asilo aprobadas varía de un país a otro, incluso para las mismas nacionalidades. Tras esperar durante años que se tramiten sus demandas, muchos solicitantes de asilo que reciben una respuesta negativa a su solicitud no pueden regresar a su país, lo que les deja en un limbo. Los solicitantes de asilo rechazados que no salen del país de acogida están, por lo tanto, considerados como inmigrantes indocumentados. Y cada vez más, Europa y Estados Unidos recurren a la detención de los solicitantes de asilo, especialmente de los rechazados.

A menudo resulta virtualmente imposible que los solicitantes de asilo puedan dejar su país de origen con la documentación y los visados adecuados. Por ello, la mayoría de los solicitantes de asilo se ven obligados a realizar caros y peligrosos viajes para entrar irregularmente en los países en los que solicitar y conseguir refugio.

Refugiados prima facie
En respuesta a los conflictos y a los masivos abusos a los derechos humanos, las personas huyen en masa de un país. En estas circunstancias, sería poco práctico e innecesario examinar cada solicitud individual. A estas personas se las denomina refugiados prima facie. Ejemplos de movimientos de refugiados como estos los encontramos en los sudaneses huidos al Chad, los chadianos que huyen a la República Centroafricana, los somalíes a Kenya, los srilankeses a la India, etc.

Apátridas
La apatridia es cuando no hay un estado reconocido que responda legalmente de la nacionalidad de un particular, o cuando dicha persona, aún reclamando la nacionalidad de un estado reconocido, es excluida por no haber podido pagar el registro, por desórdenes civiles o miedo de persecución. La agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) estima que en el mundo hay tres millones de apátridas. La apatridia es a menudo causa de migraciones forzosas en la que particulares se trasladan a regiones del mundo donde creen que podrán disfrutar de los derechos básicos y huyendo de abusos a los derechos humanos.

Inmigrantes indocumentados
A las personas que cruzan las fronteras nacionales sin la documentación adecuada (pasaportes, visados, etc.) se las considera inmigrantes indocumentados (o erróneamente inmigrantes ilegales, ya que una entrada irregular raramente es un delito criminal). Aunque los inmigrantes indocumentados pueden necesitar protección internacional, pocas veces solicitan asilo. Si bien un importante número de inmigrantes indocumentados no quedarían reconocidos como refugiados según la Convención de Ginebra de 1951, no significa que no necesiten protección internacional. Muchos han huido de la pobreza extrema, de conflictos generalizados, de colapsos económicos, etc. En los países de acogida, se les suele negar el acceso a los servicios básicos – como bienestar social, educación y atención sanitaria – así como el derecho a trabajar.