Afganistán: en busca de la paz, centrados en la educación
  Afganistán: incertidumbre y esperanza
  Angola: enfrentando el futuro con confianza
  Asia Pacífico: leyendo entre líneas cuáles son las necesidades de alfabetización de los refugiados
  Birmania: la educación es el camino
  Burundi: la educación informal fomenta el desarrollo comunitario
  Camboya: una educación adecuada no es posible en los centros cerrados
  República Democrática del Congo: la escuela, el mejor disuasivo contra el reclutamiento de menores de edad
  República Democrática del Congo: la educación secundaria para los niños desplazados como objetivo
  África Oriental: tecnología para ayudar en el aprendizaje de los refugiados aislados
  Educación en el Sur de Sudán
  Internacional: llevando la educación superior a los refugiados
  Jordania: el acompañamiento es lo primero para los refugiados
  Jordania: cambiar con los tiempos, el JRS Jordania se adapta a las necesidades de la comunidad
  Jordania: repensar el modelo tradicional de universidad
  Jordania: el refugiado que hay en el interior de cada uno de nosotros
  Jordania: sin acompañamiento, no hay un servicio real
  los niños refugiados urbanos y la educación
  Malawi: imagínate como un refugiado
  Asia del Sur: estudiantes afectados por la guerra recibirán educación online
  Sudán del Sur: un comunidad es tan buena como sus maestros
  Sudan: paz a través de la educación
  Siria: la violencia en Damasco aviva la desesperanza y el miedo
  Tailandia: Educando durante generaciones
  Tailandia: La educación, un entorno de protección
  Turquía: integración de los niños refugiados en las escuelas públicas
Goma, 28 de septiembre de 2012 – Era un día como cualquier otro en uno de los centros de alfabetización para mujeres desplazadas, gestionado por el Servicio Jesuita a Refugiados en Kivu Norte, en el este de Congo. Aquí las estudiantes no sólo aprenden a leer y escribir, también abordan temas tan delicados como la violencia sexual y de cualquier otro tipo, como parte de su proceso de recuperación.

El curso ayuda a que estas mujeres desplazadas tengan la sensación de que sus vidas se rehacen. No sólo les ofrece un lugar donde pueden mejorar sus habilidades de supervivencia, sino que también es un espacio privado y seguro donde pueden compartir sus experiencias de violencia en esta región devastada por la guerra.

Cuando la responsable de formación del JRS sacó a colación el tema de la violencia sexual, las mujeres, una a una, levantaron la mano y hablaron de  sus experiencias. Al abrirse y contar sus historias, compartieron su sentimiento de vulnerabilidad, su deseo de protección de las autoridades y su derecho a la justicia por los crímenes cometidos contra ellas.

Era la primera vez que estas mujeres hablaban entre ellas de sus experiencias traumáticas por la violencia sexual a manos de grupos de hombres armados y de civiles. Este es un tema tabú que cuando se hace público lleva por lo general la estigmatización dentro de la propia comunidad de las mujeres que han sido víctimas de este tipo de violencia.

Testimonio. El JRS habló con dos mujeres que valientemente se decidieron a hablar, corriendo el riesgo de ser socialmente estigmatizadas.

La primera, Diane*, fue emboscada por el ejército congoleño cuando iba a buscar leña. Tras forcejear desesperadamente tratando de defenderse, los hombres finalmente la redujeron. La tiraron contra un árbol, la golpearon reiteradamente en la espalda y la cabeza, le arrancaron la ropa y la violaron.

Aunque ella tuvo la valentía de denunciar la agresión a la policía, lo único que hicieron fue transferir a los soldados a otro distrito, dijo Diane. Diane reveló que desde ese día se ha sentido muy mal y ha perdido toda su capacidad de concentración.

La segunda mujer, Divine*, es una viuda que se vio obligada a huir de su pueblo natal para buscar refugio en un campamento para personas desplazadas durante la guerra. Aquí, un hombre irrumpió en su casa a medianoche y la violó.

Como consecuencia, quedó embarazada y dio a luz a gemelos en el campamento. La familia de Divine la repudió, le negaron la ayuda a ella y a los niños y la acusaron de ser responsable de la violación. Desde entonces, la joven ha tenido incluso miedo a salir a cultivar sus tierras. Divine pide que se lleve al autor ante la justicia y que se le garantice algún tipo de reparación económica.

La violencia sexual y de género azota a las comunidades en la República Democrática del Congo. Según un estudio de 2011 publicado por el American Journal of Public Health, cada hora 48 mujeres son víctimas de la violencia sexual y de género en el Congo. Las consecuencias de estos crímenes en la salud física y mental de las víctimas son devastadoras. Debido al precario sistema judicial congoleño y al clima generalizado de impunidad de los perpetradores de violencia sexual (a menudo miembros de grupos armados y militares), a las supervivientes rara vez se les garantiza justicia.

Protección. En Kivu Norte, constantemente se conculca la dignidad de la mujer y su derecho a la integridad física, mental y moral. Las mujeres necesitan urgentemente protección contra la violación y otras formas de violencia. Si bien la responsabilidad es, en primer lugar, de las autoridades congoleñas, de acuerdo con sus respectivos mandatos, la fuerza de paz de la ONU, la MONUSCO, y la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) también deben desempeñar un papel fundamental en la protección de los derechos de los desplazados.

* Estos nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las mujeres

Danilo Giannese, Advocacy y Comunicación, JRS Grandes Lagos de África

Para obtener información sobre las acciones de denuncia contra la violación y la violencia de género en la República Democrática del Congo, visite el sitio web de la Campaña para Combatir la violación y la violencia de género en los conflictos

Countries Related to this Region
Democratic Republic of Congo, Katanga Province, DRC