Haití, 4 de junio de 2012 - Un dicho haitiano dice que un hogar sin una mujer es como un cuerpo sin alma. Creo que eso es cierto. Nuestro proyecto con mujeres revela el creciente deseo de levantarse por su propio pie y de cambiar no sólo su propia situación sino también la de Haití para dar a su país un rostro más justo.