Tailandia: respuesta del JRS a las inundaciones
08 noviembre 2011

Wanrob Wararasdr, miembro del personal del Programa de Refugiados Urbanos (URP) del JRS y Rufino Seva, director del proyecto del URP, ayudan a remolcar una barca con comida y suministros a las áreas afectadas por las inundaciones. (Zarah Alih/JRS Tailandia)
Era como si hubieran saqueado la tienda. No había nada que pudieran comprar: ni fideos, ni sardinas, ni arroz, ni huevos o leche en polvo", dijo Rufino Seva, director del Programa de Refugiados Urbanos del JRS en Tailandia
Bangkok, 8 de noviembre de 2011 – A medida que el crecimiento de las aguas amenaza la única carretera que lleva a Bangkok, los desplazados y refugiados de las comunidades de los alrededores luchan por encontrar comida y suministros para los días que vendrán.

Tailandia ha sufrido sus peores inundaciones en décadas. Hace dos semanas las aguas golpearon Bangkok, y si bien gran parte de la ciudad ya está seca, las áreas suburbanas permanecen bajo las aguas. Por esta razón, el JRS atiende a las personas que no pueden salir de la capital tailandea, y la organización trata de localizar y apoyar a quienes siguen dentro de la ciudad.

Para el transporte muchos dependen de vehículos pesados que ciudadanos particular han puesto de forma voluntaria al servicio de la comunidad. Los camiones sólo pueden utilizar una vía, la Rama II, para llegar a Bangkok. Por desgracia, se teme que Rama II quede inundada por las lluvias de los próximos días, aislando a Bangkok y a sus residentes del resto del país.

La seguridad alimentaria es la primera preocupación de quienes se han quedado en la capital y sus alrededores. Aunque el JRS ha podido adquirir unos limitados suministros de alimentos de emergencia, las estanterías vacías en las tiendas son una señal de un problema mayor. Disponer de comida y otros suministros en reserva se hará cada vez más difícil a medida que aumente la amenaza de nuevas inundaciones.

Los más vulnerables

Las familias desplazadas y los refugiados, que ya viven en condiciones vulnerables, se han visto especialmente afectados por los efectos de los desastres naturales.

En el hogar de un grupo de solicitantes de asilo srilankeses que viven en Petkasem, en el oeste de Bangkok, el agua ya les llegaba a la altura de la cintura cuando llamaron al JRS. Después de quedarse sin comida ni agua, se arriesgaron bajo la lluvia para llegar hasta el Centro para Refugiados de Bangkok (BRC) en uno de los camiones que aún podía atender a las víctimas de las inundaciones.

"Por nuestros hijos, hemos venido para que nos ayuden, a pesar del peligro", dijo uno de los miembros del grupo.

El BRC pudo ofrecer a la familia ayuda económica, y el director de Programa de Refugiados Urbanos, Rufino Seva, les acompaño a un almacén con la esperanza de que pudieran hacer acopio de algunos suministros.

"Era como si hubieran saqueado la tienda. No había nada que pudieran comprar: ni fideos, ni sardinas, ni arroz, ni huevos o leche en polvo", dijo Seva.

Para evitar al grupo las seis horas de viaje en camión, el personal del JRS comenzó a buscar rutas seguras, carreteras abiertas sin  atascos, y en las que la policía regulara el tráfico. Después de varias horas, llegaron a su casa para compartir lo que habían encontrado con los otros 14 miembros de sus familias, entre ellos un bebé de 10 meses.

Por favor, ayuden en nuestra labor de asistencia a las víctimas de las inundaciones haciendo aquí un donativo al JRS, o contactando a nuestro director regional para buscar maneras de ayudar.



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