Haití: la crisis humanitaria se agudiza tras el huracán Sandy
09 noviembre 2012

Inundaciones en la autopista Fonds-Parisien, oeste de Haití (JRS)
El colapso de las carreteras dificultará la llegada de la ayuda humanitaria a las poblaciones damnificadas en las áreas más afectadas del país.
Bogotá, 9 de noviembre de 2012 - Los impactos sociales de los desastres naturales en Haití se acumulan en una espiral de creciente vulnerabilidad medioambiental y de agravación de la crisis humanitaria en el país.

La población haitiana, que no se ha recuperado aún de la tempestad tropical Isaac del pasado mes de agosto, fue nuevamente víctima de un desastre a finales de octubre, que dejó 52 muertos, 15 personas desaparecidas y los hogares de 20.000 familias dañados o destruidos.

Las pérdidas en las infraestructuras del país fueron considerables: colapso de puentes y carreteras principales, así como daños en el sector de la agricultura cuyas pérdidas que ascienden a 140 millones de dólares.
 
El gobierno haitiano y las organizaciones humanitarias presentes en Haití han hecho sonar la alarma ante la amenaza de malnutrición, hambruna, intensificación de la epidemia de cólera y la crisis generalizada que pesa sobre el país.

La inseguridad alimentaria podría culminar en la hambruna; las pésimas condiciones climáticas y los saneamiento inapropiados podrían llevar a una intensificación de la epidemia de cólera; y el colapso de las carreteras dificultará la llegada de la ayuda humanitaria a las poblaciones damnificadas en las áreas más afectadas del país.

Los jesuitas de Haití piden una intervención. En este cuadro preocupante, los 400.000 desplazados que malviven en los campamentos de Puerto Príncipe y sus alrededores son los más pobres y vulnerables entre los damnificados. En un informe sobre los impactos del huracán Sandy en los campamentos, los jesuitas de Haití habían señalado cómo las tiendas de campaña de los desplazados fueron desbaratadas por los fuertes vientos y las inundaciones.
 
Por ejemplo, hay un gran número de mujeres embarazadas, niños y personas mayores en los campamentos, por ejemplo en Automeca, en las afueras de la capital. Viven prácticamente en medio del agua, necesitados de asistencia humanitaria, y expuestos a la epidemia del cólera. Los jesuitas de Haití piden una intervención humanitaria urgente en los campamentos para socorrer a esta población abandonada a su destino.

Comunidad internacional. Los jesuitas no están solos en su llamamiento a una intervención humanitaria inmediata; el gobierno haitiano ha pedido a la comunidad internacional más apoyo ante esta crisis. Los 6 millones de dólares en ayuda ya se gastaron en distribuir comida, agua y kits de ayuda humanitaria, y según las autoridades haitianas, aún se necesita más. Sólo el sector de la agricultura necesita más de 254 millones de dólares para recuperarse tras el paso del huracán Sandy y la tempestad tropical Isaac que había afectado el mismo sector el pasado mes de agosto.
 
Según la Coordinación Nacional de la Seguridad Alimentaria (CNSA), un organismo estatal haitiano, pesan serias amenazas de hambruna sobre el país, principalmente en las zonas consideradas "puntos negros" como los departamentos del Sureste y del Noreste, así como algunos municipios de los departamentos del Oeste Centro, Noroeste y Nippes.
 
Según la CNSA, si bien las principales regiones productoras consideradas "el granero del país" se habían salvado del periodo de sequía que afectó alrededor del 60% de las cosechas así como de la tempestad tropical Isaac, finalmente fueron devastadas por el huracán Sandy.

Esta situación de inseguridad alimentaria está llegando en un momento en que una parte de la población haitiana, desde algunos meses y en varios departamentos del país, protesta contra la carestía de la vida, principalmente contra el alza de los precios de los productos de primera necesidad.
 
Preocupación de las organizaciones humanitarias. Las organizaciones internacionales en Haití se han sumado al llamado del gobierno haitiano a la comunidad internacional en favor de la ayuda de emergencia.
 
El vocero de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Georges Ngwa, dijo que actualmente "los stocks [de alimentos] están en un nivel peligrosamente bajo porque no fueron repuestos tras el paso de la tempestad tropical Isaac en agosto".

El Sur es el departamento más vulnerable, según otro alto funcionario de OCHA, Johan Peleman, porque allí "hay serias amenazas por problemas de malnutrición e inseguridad alimentaria para los meses venideros".
 
La Cruz Roja Internacional ha solicitado donativos para los países del Caribe, entre ellos Haití, Cuba y Jamaica.

A pesar de estas iniciativas para conseguir apoyos para las comunidades afectadas, la Cruz Roja en Haití predice una escalada de la inestabilidad.

"La combinación de Isaac y Sandy han deteriorado la ya precaria situación de la salud y la agricultura, y por desgracia esto tendrá consecuencias humanitarias a largo plazo", dijo un funcionario.




Press Contact Information
James Stapleton
international.communications@jrs.net
+39 06 69 868 468