República Democrática del Congo: los enfrentamientos en Goma dejan a miles de personas en urgente necesidad de ayuda
21 noviembre 2012

Bujumbura, 21 de noviembre de 2012 - Decenas de miles de mujeres, niños y hombres están huyendo de los alrededores de la capital de Kivu Norte, Goma, en el este de la República Democrática del Congo, como consecuencia de un avance armado del grupo rebelde, Movimiento 23 de marzo (M23), que ayer se hizo con el control de la ciudad.

Según el JRS y otros trabajadores humanitarios sobre el terreno, la población civil, que incluye a miles de familias que viven en los campamentos de desplazados en otras zonas de Kivu Norte, necesita desesperadamente alimentos, refugio y asistencia material. Pero las agencias de la ONU y muchas organizaciones humanitarias han evacuado a la mayoría de su personal sobre el terreno por razones de seguridad.

"Hemos evacuado a casi todo el personal de Goma. Dada la situación de seguridad, todas nuestras actividades, incluyendo programas de asistencia en los campamentos, se han suspendido. Sin embargo, nuestros equipos en los alrededores de Masisi y Mweso siguen ahí porque las carreteras de la región son demasiado peligrosas. Estamos particularmente preocupados por el personal local de nuestros equipos que actualmente están separados de sus familias en Goma. Afortunadamente, se han podido poner en contacto con sus familias y todo el mundo está a salvo", dijo el responsable de advocacy y comunicaciones del JRS Grandes Lagos, Danilo Giannese, que tuvo que abandonar Goma hace unos días.

"La situación es trágica. Las consecuencias de la actual crisis en Goma son en particular graves para las personas que viven en circunstancias especialmente vulnerables, como los niños, las personas mayores, las personas con discapacidad y problemas de salud. Éstas, a menudo no pueden huir de los combates, ni encontrar refugio ni valerse por sí mismos", continuó Giannese.

Abandonados a su suerte. Debido a la evacuación de la mayoría del personal del JRS, los equipos no pueden responder a preguntas sobre el destino de los hombres, mujeres y niños que se encuentran en las circunstancias más vulnerables.

"¿Sobrevivieron a los combates de ayer? ¿Encontraron un refugio temporal de las lluvias tropicales habituales en la región en esta época del año? ¿Consiguieron comida o los medicamentos para sus dolencias? Es terrible, pero simplemente no lo sabemos. Obligados a evacuar las zonas más volátiles, no contamos con ninguna información, por ejemplo, sobre el destino de Hakizimana Uhwirire, de 25 años, que se mueve en silla de ruedas", añadió Giannese.

El mes pasado, después de que su hogar provisional en un campamento de desplazados en Kivu Norte fuera incendiado en una incursión de grupos armados en Masisi, el JRS transfirió a la familia Hakizimana a otro campamento en las afueras de Goma.

Hakizimana, su madre y su hermano menor creían que por fin habían llegado a un lugar seguro, lejos de los conflictos violentos del distrito de Masisi, cuyas consecuencias fueron documentadas en un comunicado de prensa del JRS publicado el pasado 14 de noviembre.

"Aquí estaremos a salvo, nuestras vidas ya no corren peligro y podemos pensar en rehacer nuestra existencia", le dijo ese mismo día a un miembro del personal del JRS.

Cuando las organizaciones humanitarias que trabajan en el campamento construyeron su nuevo hogar, su mirada se llenó de esperanza ante esa nueva vida, mejor y en paz, que estaba a punto de comenzar para él y su familia. Expresó su deseo de volver a la escuela y de trabajar como zapatero en el campamento y así ganar algo de dinero para su familia.

Las esperanzas de Hakizimana duraron apenas treinta días: se desmoronaron cuando los rebeldes del M23 avanzaron hacia Goma. Involucrados en enfrentamientos violentos, tanto el ejército congoleño como los rebeldes del M23 han cometido todo tipo de violaciones de los derechos humanos, secuestrando a civiles y saqueando y destruyendo propiedades.

Sólo cuando las condiciones de seguridad en el norte de Kivu sean restablecidas y los actores humanitarios puedan volver a brindar  asistencia a los desplazados internos, sabremos el destino de la familia de Hakizimana y de los otros miles de civiles inocentes.

Danilo Giannese, responsable de advocacy y comunicaciones del Servicio Jesuita de Refugiados, Grandes Lagos de África,  y James Stapleton, coordinador internacional de comunicaciones del Servicio Jesuita a Refugiados




Press Contact Information
James Stapleton
international.communications@jrs.net
+39 06 69 868 468