India: estudiantes afganos practican sus conocimientos de inglés en su visita a Nueva Delhi
12 febrero 2013

Dos niñas afganas durante su viaje al Campamento de Solidaridad Juvenil y de Inmersión en la Lengua Inglesa en la India, donde perfeccionaron el inglés y sus habilidades para el liderazgo (Molly Mullen / JRS).
Estos niños son el futuro de Afganistán. O debería decir, el futuro de Afganistán depende de estos niños.
Nueva Delhi, 12 de febrero de 2013 – Martes en la Tumba de Humayun. Aquel podría parecer un viaje más de un curso de estudiantes con jóvenes cantando en el autobús y profesores pidiendo a los alumnos que permanezcan juntos y respeten los monumentos. Pero esta vez se trataba de 32 jóvenes que, por primera vez, salían fuera de su país, Afganistán, y que iban a tener la oportunidad real de utilizar el inglés que han aprendido en los últimos cuatro años.

Son los estudiantes del Programa de Acceso al Inglés del JRS en Afganistán, que resultaron seleccionados por el Consejo Americano para la Educación del Inglés para pasar un mes en la India y practicar el idioma, mejorar sus habilidades de liderazgo y vivir otras culturas.

Durante este largo viaje de un mes - o campamento como lo define el Consejo Americano -, el itinerario de los estudiantes les llevará a visitar los pueblos del Punjab a los mercados de clase alta de Nueva Delhi. Este ha sido el quinto campamento de Solidaridad Juvenil e Inmersión en Lengua Inglesa (YSEL) para Tom Toomey, director del campamento YSEL.

"En Afganistán las mujeres no pueden salir libremente o estudiar. Me gusta ver cómo viven otras mujeres... cando regresamos a nuestro hotel por la noche, me pregunto por qué no podemos hacer lo mismo", cuenta Mariam* de Kabul. Mariam es una de las tres estudiantes del campamento educadas por los equipos del JRS en Herat y Kabul.

"Aprender inglés es la clave para la educación de estos niños... No sólo es una respuesta a los problemas de analfabetismo, sino que los hace ciudadanos del mundo y pensadores críticos", asegura Toomey.

"Lo que más me gustó fue el Templo Dorado de Amritsar. Había sijs y musulmanes, ricos y pobres juntos. En Afganistán, hay muchos lugares que son especiales sólo para los musulmanes o sijs, y me gustó ver que todos se reunían en un solo lugar", dijo Saifa*, de Herat, una pequeña ciudad en el oeste de Afganistán, donde el JRS ofrece capacitación docente y programas de inglés.

Paseando por los Jardines Lodhi de Delhi, el profesor Sahaya Jude bromea con sus antiguos alumnos sobre lo poco que entendían de inglés cuando comenzó a enseñarles en 2007.

"Desde que llegué al centro del JRS, mi inglés ha mejorado mucho. Empezamos con lo más básico; la gramática era lo más difícil. Todo eso de pasado-presente-perfecto me resultaba muy liado y yo quería dejarlo, pero seguí adelante", recuerda Farzana*, de 16 años, de Herat.

El JRS ha formado a más de 600 estudiantes a través del Programa de Acceso al Inglés en Herat, Kabul y Bamiyán. Estos estudiantes luego enseñarán a otros niños en sus aldeas de origen.

Durante el curso académico se enseña en las escuelas locales, mientras que en las vacaciones se imparten clases extracurriculares.

Algunos graduados de este campo han conseguido becas para estudiar en los Estados Unidos, Canadá y la India. Si bien algunos han optado por permanecer en sus nuevos países y comenzar una carrera, Toomey confía en que algunos regresen a Afganistán a construir el país para la próxima generación.

"Estos niños son el futuro de Afganistán. O debería decir, el futuro de Afganistán depende de estos niños", concluye.

Molly Mullen, corresponsal de comunicaciones del JRS Internacional 
 
* Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las personas involucradas.




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